
La chica de las fotos decidió botar los negativos de aquella foto perfecta, sabía que por más copias que hiciera, no sería lo mismo, la magia de aquel momento se perdió. Luego de quererlo, decidió olvidarlo. En el fondo sabía que él no sería capaz de sentir algo más por ella, sabía que no era lo que él quería y, sabía que ya era tiempo de dejar de pensar en él y comenzar pensar en ella.
Sacó un poco de lo que tenía dentro al darle el regalo más pensado y elaborado. Así lo hizo, lo planeo por semanas, buscando las cosas perfectas, al menos lo serían para él. Escogió un tema y comenzó a pensar que cosas hacer, se ocurrieron super ideas, que al final unió y se las dio un martes por la tarde. Su reacción fue mejor de lo que esperaba, sospechaba que nadie se había tomado la molestia de hacer algo tan lindo por él, y lo que dijo y dejó de decir bastó para ella se sintiera bien por hacerlo sentir especial. Sin embargo, por dentro ella deseaba que a partir de eso él reaccione y abra los ojos, nada pasó.
Así que lo mandó al olvido, trató fijarse en otras personas y a pasar por aquel proceso autodestructivo que ya conocía, con él se iría parte de ella… quizás, luego la recuperaría.
En verdad lo comenzó a ver como alguien más, hasta que notó un ligero cambio en él. Pasaban más tiempo juntos, compartían cigarrillos por las noches, hablaban más, iniciaban conversaciones muy largas sobre cosas insignificantes, como sobre si el thunnus era un gallus gallus o un vertebrado marino. Mientras tanto, ella comenzó a esconderse del frio en sus brazos, a calentar la nariz en su cuello, a entretener sus dedos en su cabello.
En verdad lo comenzó a ver como alguien más, hasta que notó un ligero cambio en él. Pasaban más tiempo juntos, compartían cigarrillos por las noches, hablaban más, iniciaban conversaciones muy largas sobre cosas insignificantes, como sobre si el thunnus era un gallus gallus o un vertebrado marino. Mientras tanto, ella comenzó a esconderse del frio en sus brazos, a calentar la nariz en su cuello, a entretener sus dedos en su cabello.
Pero cometió un error, pecó de emocionada y lo sacó del olvido con un beso. Extrañaba tanto sentirse cerca de él, que se olvidó de todo lo que venía pensando, creyendo que las cosas serían diferentes. Estaba equivocada. De nuevo lo quiso sin hacer preguntas, y sin importarle nada, lo quiso por lo que él le mostraba, y por lo que le decía cuando estaban juntos. Lo quiso por como la hacía sentir… lo quiso porque la hizo sentir de nuevo.
Sin embargo, pasó el tiempo y pasó lo mismo. Fueron días felices, con la expectativa de hacer algo interesante en la tarde, de una que otra llamada telefónica, con la oportunidad de quejarse de todo, de hablar tonterías, de que haya alguien más que sea más especial que el resto del mundo.
Habían establecido los parámetros de la relación, ella no pedía mucho, no quería más, pero él la confundía, sus cambios la desconcertaban, la intrigaban, volvió a ser tan distante como siempre, regresó a aquel lugar el cual ella no entendía, en el cual no lo podía alcanzar, el cual ponía una pared entre los dos que no podía derrumbar.
Intentó hacer algo, pero se cansó. Se cansó de tratar de descifrarlo, de tratar de entender que pasaba por su mente, de mendigar un poco de su tiempo. En fin, se cansó de estar cansada. Habló con él, le dijo lo que pensaba, lo que esperaba, lo que quería y lo que sabía que él no podía darle. Se disculpó por todo, a ella no le quedó otra que escucharlo.
-Lamento haberte dejado con las ganas de querer a la chica de las fotos en el mercado- se disculpó.
-No te disculpes, no podemos hacer nada al respecto- respondió.
Así que todo quedó ahí… ya no habría fotos, ya no hablarían de Arjona, ni música de fondo, y el atún volvería a ser un pez. Se acabaron los besos en la frente, las conversas en papeles, los besos clandestinos y las trasnochadas cotidianas. Sabia que lo extrañaria, pero la vida volvía a ser la misma… pero esta vez… sin él.








3 opinaron porque les importó...:
comentario cumplidor... el comentario decente esta pendiente ;)
las fotografías muchas veces dejan marca
Decepciona no obtener los resultados que uno espera cuando se esmera en algo... y extraña gratamente cuando las cosas simplemente ocurren, sin siquiera intento de planificación ("what is meant to be is meant to be" escuché alguna vez en gringolandia).
Y bueno, podría meter un rollo sobre la filosofía de Heráclito (en su versión malinterpretada), hablar del ser, la corrupción y el perecer, pero como eso es muy aburrido (lindando con lo ridículo) es mejor apelar a la contundente e irrefutable filosofía lavoeista (o sea, de Héctor Lavoe): todo tiene su final, nada dura para siempre...
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