31.1.09

AutoAnálisis


Hoy comencé a analizar lo que estaba hacienda en mi vida. Llegué a la conclusión que estaba haciendo las cosas un poco [demasiado] mal. En algún momento entre los quince y ahora me perdí en el camino, perdí lo que me hacía ser lo que era, lo que me diferenciaba de los demás: me volví una más del montón que criticaba, me volví lo que nunca quise ser.


Debido a lo que ha venido pasando desde el año pasado [y quizás antes], me di cuenta que ya no sabía quién era esa persona a la que veía en el espejo, como diría Arjona “campeón de la rutina de ser solo otro más del montón”.

Cambié porque era más fácil seguir la corriente a lo que iba pasando, que hacerle frente y ver qué era lo que estaba mal en el fondo, ver qué era lo que me hacía mal en lugar de ignorarlo. Me jactaba de saber lo que era, saber lo que me haría bien, y sobre todo de no tener la fuerza suficiente para hacerlo; al final estaba equivocada en todo. Era más fácil culpar a las otras personas por la forma en la que me sentía, actuaba, adaptarme como un camaleón a los demás e ir escondiendo a lo que yo era en verdad, para ser todo lo que los demás querían que fuera, menos yo misma, preocupándome por los demás y poniéndolos antes que todo, y viendo por que ellos estén bien, sin detenerme a ver lo que pasaba dentro de mi misma: GRAVE error.


Olvidé que era la que quería todo, la que no se conformaba con migajas, la que iba a ser más que el resto, la que no quería llenar expectativas de nadie: últimamente [en los últimos años] he sido todo lo contrario y más aún, fui todo lo que los demás necesitaban que sea.

Así que, como veo las cosas, me queda seguir haciendo lo mismo, teniendo plena conciencia delo que hago, o recuperar lo poco que queda de mí y comenzar desde así, no digo que sea fácil ni mucho menos, tengo la certeza que será todo lo contrario; lo bueno cuesta, por eso es más fácil inclinarse para el otro lado, creo que ahí está lo complicado de todo.


Ahora no puedo decir exactamente qué quiero, ni qué necesito [aunque podría decir ‘PAZ MENTAL’]. Quizás no pueda decir quién soy, ni en qué creo, ni definir precisamente lo que fui, pero tal vez ningún extremo sea bueno, pero ya no puedo esconderme de todo eso, ni pretender que todo no ha pasado; sobre lo que he hecho hasta ahora no puedo cambiar nada, y sobre lo que vendrá solo me queda elegir… esperemos que esto no quede solo aquí…

No hay comentarios: